“Dame cien predicadores que no le teman a nada excepto al pecado, y que no deseen nada excepto a Dios… ellos sacudirán las puertas del infierno y establecerán el reino de Dios en la tierra.”
John Wesley (1703-1791),
John Wesley (1703-1791),
Mantenga un programa constante de estudio y lectura. Entienda que los líderes son lectores y los lectores son líderes.
Howard Hendricks “Enseñando para cambiar vidas”
Spurgeon decía: «Por supuesto, el predicador tiene que distinguirse entre todos como un hombre de oración. Tiene que orar como cualquier cristiano, o será un hipócrita; ha de orar más que otro cualquier cristiano, o estará incapacitado para la carrera que ha escogido. Es de lamentar si como ministro no eres muy dado a la oración. Si eres indiferente a la devoción sagrada no sólo es de lamentar por ti sino por tu pueblo, y el día vendrá en que serás avergonzado y confundido. Nuestras bibliotecas y estudios son nada en comparación de lo que podemos obtener en las horas de retiro y meditación.
Edward M.Bounds La Necesidad de La Oración
“En práctica, no conozco ninguna otra actividad más gratificante en la vida cristiana que la de memorizar las Escrituras. . . . ¡Ningún otro ejercicio paga mayores dividendos espirituales! Se fortalecerá tu vida de oración. Tu testimonio será más preciso y mucho más efectivo. Tus actitudes y perspectivas comenzarán a cambiar. Tu mente llegará a ser más alerta y atenta. Aumentará tu confianza y seguridad. Tu fe se consolidará
Chuck Swindoll, “Growing Strong in the Seasons of Life”
La única cosa que nos sacará de nuestra oscuridad es la fe. Y la fe viene por oír la Palabra de Dios. Nosotros simplemente tenemos que aferrarnos a la Palabra que ha sido implantada en nosotros. El Señor ha prometido, “No dejaré que te hundas; así que no tienes razón para desesperarte. No tienes por qué rendirte. Descansa en mi Palabra.”
David Wilkerson
La prédica que no tiene el aroma de la grandeza de Dios, podrá entretener por un
tiempo, mas no calmará el grito del alma que clama: “Muéstrame tu Gloria”.
John Piper (“la supremacía de Dios al predicar”)
Les invito a ser como John Wesley en este asunto de confiar en la Palabra del Espíritu, la Biblia. Dijo : “¡Oh, dadme ese libro! ¡A cualquier precio dadme ese libro de Dios! Lo tengo: aquí hay el conocimiento suficiente para mí. Permítanme que sea un hombre de un solo libro”.
John Piper (“la supremacía de Dios al predicar”)
“El hombre con una cruz no controla ya su destino; perdió el control al levantarla. De inmediato, esa cruz se torna en un interés que lo cautiva, una interferencia abrumadora. No importa lo que desee hacer, sólo hay una cosa que puede hacer; moverse hacia el lugar de la crucifixión.”
A.W. Tozer







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